Suben las temperaturas, llegan las moscas, los moscardones, las cigarras… y los mosquitos se ponen las botas ¡Llegó el verano! Y, por supuesto, también las piscinas y las fiestas en los pueblos. “Si no fuera por todo esto quién aguantaría este calor”, me decían el otro día. Pues, hombre, muchos. Aunque no todos tengamos piscina o fiesta que celebrar. Después pensándolo mejor, caí en la cuenta de que hoy en día el que no tiene piscina es porque no quiere. ¡Será por piscinas!, y de fiestas tres cuartas partes de lo mismo. Para dar y regalar… Así que vámonos de verbena, respondí. ¿Por dónde empezamos? Por las de casa, natural. Sin ir más lejos las de Madrid y sus más de cien pueblos. Por ejemplo, ahora, del 25 de junio al 23 de agosto en Madrid capital tenemos “Los veranos de la Villa”: Música, danza, cine, teatro, ópera, zarzuela, circo… Si, ya lo sé, mucho más que una verbena. Aunque para verbenas, la de la Paloma en agosto. Pero ¡ojo! no podemos olvidar que rondando el 16 de julio tenemos una parada obligada en Valdelaguna para las fiestas de la Virgen del Carmen… Y así, hablando, pensando y buscando localicé por Internet hasta 49 fiestas más. Ahí es nada. Sí, ya te digo, el mes de julio promete. Bien mirado, buena falta nos hace a más de uno echar unos bailes y unas risas. Sobre todo con lo que todavía está cayendo de la crisis y todas esas penurias que tanto nos abruman por todas partes. Ya digo, tengo ganas de fiesta. Si por mí fuera no me perdería una… Otras no sé, pero la de mi pueblo adoptivo intentaré no perdérmela. Pienso ir a todo lo que se organicé. ¿Añorante? Sí, puede. Puede que esté añorante. Es lo que tiene cumplir años. Uno recuerda cada vez más lejos lo que fue, lo que vivió, lo que sintió… Sentir, lo que se dice sentir, lo que verdaderamente siento a veces es vértigo. Voy para los cincuenta y un veranos que se dice pronto. Son muchas fiestas, sí, diga usted que sí. Muchas. Muchísimas… Pero como también decía aquel: “Mientras haya salud que te quiten lo bailado”. Pues eso, que bailaremos. Seguiremos bailando hasta que Dios quiera.¿Hace un pasodoble?
© Manel Marina, para DeValde. Julio 2009

2 comentarios:
Felicidades por el blog.
Durante años Valdelaguna fue mi pueblo de adopción. Durante los 70 creo que debí pasar un buen número de veranos allí, luego alguno en los 80. Hoy sólo lo visito para ver a mis padres, abubillos de nacimiento y adopción. Lástima lo escaso del tiempo, de otro modo, sobre el pasodoble te diría ¡hace!
Un saludo.
http://epampliega.com/wordpress7/
Enrique,
Muchas gracias por la visita y comentario. Siempre es un placer leer a otros abubillos “ausentes” hablando de nuestro pueblo adoptivo… ¿Los 70 u 80? Quién sabe, lo mismo nos conocimos y todo. Con o sin pasodoble sería igualmente divertido encontrarnos en las fiestas ¿no te parece?
Saludos cordiales, Manel
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